Si deseas volver a tu lugar de origen una vez que llegue el momento del fallecimiento, es imprescindible contar con un servicio de repatriación. Por ello, esta cobertura se ha convertido en una de las principales dentro de los seguros de decesos. Conoce a continuación para qué sirve esta garantía tan necesaria antes de contratar tu seguro.
En qué consiste la cobertura de repatriación
Cuando se acerca la hora de abandonar este mundo, casi todos saben el lugar donde quieren descansar en paz, y así lo manifiestan a sus allegados. Sin embargo, debemos tener en cuenta que algunas muertes ocurren de forma repentina e inesperada, así que los familiares del fallecido se verán obligados a tomar una decisión según los deseos del asegurado.
Y es que el lugar de fallecimiento no tiene por qué corresponder con aquél donde queremos ser enterrados o incinerados. Incluso, a veces, ni siquiera se encuentra en el mismo país, y es lógico que el fallecido quiera descansar en su tierra natal.
Por ello, los españoles que contratan un seguro de decesos y vivan en el extranjero tienen la tranquilidad de que pueden contar con una garantía de repatriación como una cobertura de asistencia por fallecimiento. Esta cobertura incluiría los traslados internacionales, y ofrece además la posibilidad de elegir el lugar donde se quiere realizar la ceremonia fúnebre.
Así pues, cuando se produce el fallecimiento, la aseguradora se hace cargo y organiza el traslado del cuerpo hasta el lugar que hayan decidido los herederos legales. La compañía de seguros también se encargará de realizar los trámites administrativos pertinentes, así como otros gastos. Por ejemplo, la inhumación, el entierro o la ceremonia fúnebre también corren a cargo de la aseguradora, aunque se incluyen en la cobertura de gestión y gastos de sepelio.
En el caso de los extranjeros que residen en España, para disfrutar de estos beneficios deben contratar la garantía de repatriación integrada en el seguro de decesos. De este modo, la compañía de seguros también se hará cargo de gestionar y organizar el traslado hasta el aeropuerto más cercano al lugar de inhumación del asegurado fallecido. Los gastos de embalsamamiento, así como el tema administrativo, aduanas y tramitación, también estarían incluidos dentro de esta póliza.
Serán motivo de exclusión las repatriaciones cuando el asegurado haya fallecido en un país o territorio en guerra, insurrección, en medio de un conflicto bélico o en una situación peligrosa.

