
El seguro de vida tiene por objeto principal proteger económicamente a tus beneficiarios en caso de fallecimiento. Sin embargo, muchos se preguntan si la misma póliza ampara el diagnóstico o evolución de enfermedades que puedas sufrir durante la vigencia del contrato. La respuesta descansa en la normativa y en el cuestionario médico que completarás al contratar.
De acuerdo con la Ley de Contrato de Seguro, el tomador debe actuar con buena fe y comunicar únicamente las enfermedades por las que la aseguradora le pregunte expresamente. Cualquier patología diagnosticada tras la formalización de la póliza, o aquella que no fuera objeto de pregunta en el cuestionario inicial, se entenderá cubierta dentro de las garantías acordadas.
Enfermedades cubiertas según la declaración de salud
Por tanto, la póliza de vida ampara las enfermedades que aparezcan una vez iniciada la cobertura, siempre que:
- No existan en el cuestionario de salud previo al alta y no las hayas declarado.
- Se trate de dolencias posteriores a la fecha de efecto del seguro.
De este modo, quedarán protegidos diagnósticos como enfermedades cardiovasculares, dolencias oncológicas, patologías crónicas o cualquier otra afección, siempre y cuando no se hubieran preguntado ni declarado antes de la contratación. La aseguradora asumirá el pago de la prestación pactada sin tener en cuenta la naturaleza concreta de la enfermedad, salvo exclusiones generales como actos ilícitos, intentos de suicidio o lesiones autoinfligidas.
En cambio, las enfermedades preexistentes que hubieras omitido en el cuestionario de salud pueden interpretarse como reticencia, permitiendo a la compañía reducir o incluso denegar la cobertura desde el inicio. Para evitar sorpresas, es fundamental revisar cada pregunta del formulario y aportar informes o pruebas médicas cuando así se solicite.
En definitiva, tu seguro de vida cubre las enfermedades diagnosticadas durante la vigencia del contrato, siempre que hayas respondido con veracidad a las preguntas de la compañía. De este modo, garantizarás la tranquilidad de que tu protección y la de tus seres queridos se mantendrá intacta incluso ante nuevos diagnósticos.

