Esta es la combinación más típica en la contratación de seguros

seguro del hogarEn España casi nadie se conforma con un único seguro. La inmensa mayoría de los hogares combina varias pólizas para proteger a la vez el coche, la casa o la salud, y lo hace siguiendo patrones que se repiten año tras año. Así lo refleja la Encuesta de Presupuestos Familiares que elabora el Instituto Nacional de Estadística y que recoge UNESPA, la patronal del sector, en su memoria anual.

Hay una pareja que gana por goleada. La combinación del seguro de coche con el multirriesgo de hogar es la más extendida en el conjunto del país, algo lógico si se piensa que el vehículo y la vivienda son los dos patrimonios principales de la mayoría de las familias. El del automóvil, además, es obligatorio por ley, al menos en su modalidad de responsabilidad civil.

El fenómeno tiene una lectura geográfica muy clara. Esta fórmula de casa y coche domina sobre todo en el norte y el nordeste peninsular: Aragón, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, La Rioja, Navarra y País Vasco son las comunidades donde más hogares se decantan por ella.

El seguro de decesos marca la diferencia en el sur del país: en provincias como Cádiz más del 77% de los vecinos tiene cubierto su sepelio

La segunda combinación más habitual añade un tercer elemento con mucho arraigo. En Andalucía, Asturias, Castilla-La Mancha y Murcia la mayoría de los hogares suma a la protección del coche y la vivienda una póliza de decesos, un producto que no solo se ocupa de los trámites tras un fallecimiento, sino que acompaña a la familia en uno de los momentos más difíciles. Se trata, por cierto, de una particularidad muy española: en pocos mercados europeos este seguro alcanza una penetración semejante.

Los números explican ese arraigo. Según UNESPA, el 45,6% de la población española, unos 22,3 millones de personas, tenía cubierto su sepelio a cierre de año. Y el mapa vuelve a ser revelador: Cádiz encabeza la clasificación con un 77,1% de vecinos asegurados, seguida de Ávila, con un 73,6%, y Badajoz, con un 72,5%. En el extremo contrario aparecen Teruel, Soria y Huesca, todas por debajo del 21%.

La tercera fórmula más frecuente es la más completa de todas. Incluye el coche, la primera y la segunda vivienda, los decesos, la salud, la responsabilidad civil y la asistencia en viaje. Es la combinación preferida en Canarias, Extremadura, Madrid y Ceuta, territorios donde los hogares tienden a blindarse con un paquete de protección mucho más amplio.

Queda una excepción llamativa. En Baleares y Melilla lo más habitual es asegurar únicamente el coche, una anomalía dentro de un país donde lo normal es acumular varias pólizas bajo el mismo techo.

¿Y cuánto cuesta todo esto? El gasto en seguros ronda de media el 4,5% del presupuesto de las familias españolas, una partida estable que compite con otras como los suministros o el transporte. A cambio, la red de protección es enorme: según la Memoria Social del Seguro que publica UNESPA, en torno a 8 de cada 10 viviendas del país cuentan con una póliza y el parque de vehículos asegurados supera con holgura los 30 millones.

Agrupar seguros tiene, además, ventajas prácticas. Concentrar las pólizas facilita controlar el gasto, permite fraccionar los pagos y simplifica los trámites, porque todas las gestiones se hacen con una única entidad. Las aseguradoras suelen ofrecer descuentos por contratar varios productos, de modo que muchas familias rebajan el precio final sin renunciar a coberturas. Conviene, eso sí, revisar las pólizas de vez en cuando para evitar tanto duplicidades como situaciones de infraseguro.

La conclusión que dejan los datos es nítida. España es un país intensamente asegurado, pero no uniforme: cada comunidad autónoma ha construido su propia cultura del seguro, moldeada por la renta, la edad de la población y las costumbres locales. Mirar el mapa de las pólizas es, en el fondo, otra manera de mirar el mapa del país.

Esta es la combinación más típica en la contratación de seguros