El servicio que muchos seguros de vida incluyen sin coste y casi nadie utiliza

testamento online Cuando alguien piensa en un seguro de vida, lo primero que le viene a la cabeza es el capital que cobrarán sus beneficiarios en caso de fallecimiento o incapacidad. Es lo lógico, porque esa es su función principal. Lo que muchos titulares desconocen es que buena parte de estas pólizas incorporan servicios adicionales que se pueden aprovechar en vida, y uno de los más útiles es el llamado testamento online, incluido de forma gratuita en numerosas modalidades del mercado español.

Conviene aclarar de entrada qué significa exactamente ese nombre, porque induce a confusión. No existe en España un testamento que se firme íntegramente por internet, ya que el paso por la notaría sigue siendo obligatorio para que el documento tenga validez legal plena. Lo que se digitaliza es todo el proceso previo, es decir, la recogida de datos, el asesoramiento jurídico y la redacción del texto.

El funcionamiento habitual de estos servicios es bastante sencillo y se resume en cuatro fases. El asegurado rellena un formulario con la información necesaria, muy similar al que se cumplimenta en cualquier notaría. A partir de ahí, un abogado especializado en derecho sucesorio redacta el documento, se reserva cita en una notaría cercana al domicilio y solo queda acudir a firmar. En muchos casos las tasas notariales están cubiertas por el propio servicio.

Qué es el documento de voluntades anticipadas

Aquí llega la distinción más importante de todo el asunto, porque suelen mezclarse dos documentos completamente distintos. El testamento personal o familiar regula qué ocurre con el patrimonio tras el fallecimiento. El testamento vital, cuyo nombre técnico es documento de voluntades anticipadas, no habla de dinero sino de decisiones sanitarias para el caso de que la persona no pueda expresar su voluntad por sí misma.

En ese documento se detallan cuestiones muy concretas. Los tratamientos que se autorizan y los que se rechazan, la voluntad respecto a la donación de órganos, la designación de un representante que interprete esas instrucciones ante el personal médico y, en muchos casos, las preferencias sobre el funeral. Su base legal está en la Ley 41/2002, de autonomía del paciente, que reconoce el derecho de toda persona a dejar constancia anticipada de sus decisiones sanitarias.

El circuito administrativo posterior tiene una particularidad que conviene conocer. Una vez firmado, el documento se inscribe en el registro autonómico correspondiente y se incorpora al historial clínico del paciente. Todas las comunidades autónomas están conectadas al Registro Nacional de Instrucciones Previas, de modo que un traslado de residencia no obliga a repetir el trámite ni deja el documento sin efecto. El personal sanitario puede consultarlo por iniciativa propia o a instancia del representante designado.

Hay un principio que prevalece sobre todo lo anterior y que resulta tranquilizador. Aunque las instrucciones queden por escrito, la voluntad expresada por la persona en el momento presente siempre tiene prioridad sobre el papel. El documento puede modificarse o revocarse en cualquier instante mientras se conserve la capacidad para tomar decisiones, sin necesidad de justificar el cambio ante nadie.

Algo parecido ocurre con el testamento patrimonial, que tampoco es una decisión irreversible. La legislación española permite otorgar tantos testamentos como se quiera a lo largo de la vida, y el último válido deja sin efecto a los anteriores. Algunos servicios vinculados a los seguros de vida contemplan además la posibilidad de revisar y modificar el documento una vez al año sin coste adicional, algo especialmente útil cuando cambian las circunstancias familiares.

Merece la pena revisar la póliza aunque no se tenga intención inmediata de testar, porque estos servicios suelen pasar desapercibidos entre las condiciones generales. Muchas compañías extienden la prestación al cónyuge del titular y contemplan la firma en el propio domicilio cuando la persona tiene movilidad reducida o se encuentra en situación de dependencia, un detalle que en la práctica resuelve bastantes situaciones complicadas.

Este contenido es información general sobre un servicio incluido en determinados productos aseguradores y no constituye asesoramiento jurídico. Cada póliza tiene sus propias condiciones y cada situación familiar sus particularidades, de modo que conviene revisar el contrato y consultar con un notario o un abogado antes de tomar decisiones.

El servicio que muchos seguros de vida incluyen sin coste y casi nadie utiliza