Las diferencias entre un seguro de vida y uno de accidentes
Cuando se pasan los cuarenta y hay una hipoteca pendiente, hijos que mantener y un sueldo del que depende toda la familia, la cabeza empieza a funcionar de otra manera. Ya no se piensa solo en llegar a fin de mes sino en qué pasaría con todo eso si un día la persona que sostiene la economía del hogar falta o queda imposibilitada para trabajar.… Leer más


Hay gente que se tira tres meses eligiendo hotel para cinco noches, compara diecisiete vuelos hasta ahorrar veinte euros y se lee todas las opiniones de un restaurante antes de reservar, pero no dedica ni treinta segundos a pensar qué hará si se pone enferma a seis mil kilómetros de su médico de cabecera. Los números lo confirman sin dejar mucho hueco a la interpretación: la enfermedad es con diferencia el percance más frecuente que sufren los viajeros, muy por encima de los retrasos de vuelo, las maletas extraviadas o las cancelaciones de última hora.…
A un comerciante le preguntas qué es lo peor que le puede pasar en su negocio y te dice que un robo, siempre. Da igual que regente un bar en Vallecas, una tienda de ropa en Bilbao o un despacho de abogados en Sevilla. El miedo a los cacos está tan metido en el imaginario del pequeño empresario que condiciona desde la elección de la persiana hasta las horas de cierre.…
Veinte millones de pólizas de vida activas en España dan para mucho más que una cifra redonda. Dan para trazar un retrato bastante preciso de quién contrata este producto, a qué edad lo hace, en qué situación familiar se encuentra y desde qué rincón del país firma la póliza. Los datos publicados en la Memoria Social del Seguro revelan patrones que no siempre coinciden con lo que la mayoría de la gente imagina, empezando por una brecha de género que sigue siendo llamativa y terminando por un mapa de contratación que coloca a provincias pequeñas del noroeste muy por encima de las grandes capitales en tasa de aseguramiento.…
La lavadora deja de centrifugar un martes por la noche, la nevera empieza a hacer un ruido que no había hecho nunca o el lavavajillas se para a mitad de ciclo sin dar señales de vida. Lo primero que piensa la mayoría de la gente es que para eso paga un seguro del hogar, pero la realidad es bastante más complicada.…